miércoles, 31 de diciembre de 2008

Reclamo a los hombres de este país

Sólo a los hombres y en particular, a los heterosexuales. Exijo explicaciones sobre sus conductas. Estoy muy encabronada con una serie de actos que, conforme sondeo a nuevas personas, me doy cuenta que es un fenómeno generalizado. Al principio, pensé que quizá sólo a mí me pasaba, que a lo mejor yo estaba histérica, pero no. Descubrí que hay muchas mujeres que se quejan de lo mismo. No tiene que ver con el nivel socioeconómico, ni con el estilo de vida, ni con el estado civil. Los patrones se repiten en todos los niveles y ámbitos.

A ver, a ver, ¡que alguien me explique! De entrada, es importante agregar que todas estas son observaciones femeninas, así que corresponden al comportamiento masculino en pareja. No sé si solos actúen de otro modo. Como quiera, no podríamos observarlo nosotras. Por mi parte, confieso que son estas pequeñas cosas las que he visto repetidas veces en mi vida y que siempre hacen que se me vuele la peluca.

- ¿Por qué los hombres están incapacitados para tirar la basura en su lugar? A ver, no es tan difícil. Pero yo no entiendo, porque cuando se acaban la leche, o dejan un envoltorio o bolsa, lo colocan ahí en el mostrador de la cocina, como si estuviera en exhibición. ¿Por qué no lo tiran al cesto? Ni aún cuando el cesto esté junto a ellos, ni porque tenga palanquita que se activa con el pie para que no se agachen. Parece que los hombres no entienden cuándo los empaques se convierten en basura.

- ¿Por qué el wey que es siempre el alma de la fiesta cuando está solo, se vuelve el ogro mamón cuando va con su novia? ¡Que alguien me explique! Ese mismo cabrón que cuando está solo, cuenta chistes, canta, charla, se integra a la fiesta y el día que lleva a su pareja viene con una chingada jeta de chihuaheño con estreñimiento. Entonces, nada le parece chistoso, no se integra, y se quiere ir temprano y de malas. Y claro, luego dicen que es porque no están en su ambiente. Pero parece que es sólo una conducta que se da con los amigos de la novia. No sucede con los propios. Mira, qué casualidad.

- ¿Por qué dejan la ropa tirada en el suelo? ¿POR QUÉ MIERDA EN LA VIDA HACEN ESO? Si la ropa está limpia, ¿por que ponerla en el suelo para que se ensucie? Si la ropa está sucia, ¿por qué putamadre no la ponen en el cesto de la ropa sucia? O en cualquier otro puto lado que no sea el piso. Ahí va uno por la casa pisando un campo minado, tropezando cada dos pasos con un calcetín, un pantalón, una playera. Carajo, edúquense, pinches hombres. Yo no sé si sus madres les recogieron la ropa toda la vida y si lo siguen haciendo, pero no chinguen, ya están grandecitos.

- ¿Por qué les da tanto pánico bailar? Ah, pero eso sí, cuando se ponen pedos entonces sí bailan. He oído ese pretexto millones de veces. Claro, porque cuando se embriagan se desinhiben y ya no les da pena. Como si bailar les fuera a quitar su hombría o les fuera a restar pene o no sé qué mierda piensan. Y ya sabes, acompañan a la novia a las bodas o fiestas y se quedan en la mesa poniendo su cara de interesantes: No, no, yo no bailo. Yo creo que en la mayoría de los casos no es que no les guste, ni siquiera lo han intentado. Es sólo su enorme temor histórico a parecer menos hombres. Señores, somos igual de simios que siempre cuando bailamos. Si quieren, pueden golpear sus pechos mientras lo hacen, pero no aleguen pretextos pendejos. Bailar es sólo una actividad más para divertirse. Y si no saben, pues no sean webones, APRENDAN. Nadie nace sabiendo.

- ¿Por que se siguen espantando cuando sus mujeres demuestran su deseo sexual? Cabrón, ¿qué tiene de raro? Ponen su cara de "oh, pecadora", fingen demencia, pero al final, se aprietan sus chones, se persignan en privado y les merma la erección. Cabrones, sus mujeres también tienen hormonas y tienen derecho al placer y a ser calenturientas como ustedes y hasta más que ustedes. Ni se espanten ni se acomplejen. Habemos muchas mujeres muy desperdiciadas por hombres que se achican frente al tema. Así que no saquen los ojos si encuentran vibradores, lubricantes y otros juguetes en casas de sus chavas. En efecto, aunque exista hombre no dejan de haber otros métodos.En primer lugar, porque a veces el sujeto no atiende bien el changarro; en segundo lugar, porque aunque lo atienda bien, no está siempre disponible; y en tercer lugar, como diría Paquita, pues por placer.

-¿ Por qué los hombres aman a las cabronas?... Ah, no, esa ya no, ya escribieron un libro. Sorry.

- ¿Por qué no van a terapia? ¿Por qué creen que todo lo pueden resolver solos? Señores, les tengo noticias: ¡NO ESTÁN PUDIENDO! Llevamos 4 ó 5 décadas en cambios sociales fuertes. Las mujeres hemos cambiado de roles y hemos querido empujar cambios en la sociedad. Y los hombres siguen destilando baba. Ya es hora de ponernos a trabajar con nuestras mentes. Y para los hombres ya es hora de que entiendan que pedir ayuda no es dejar de ser hombre; que ir a terapia no es estar loco; que llorar no está prohibido. Carajo, ya atiéndanse.

-Y siguiendo con los cambios sociales, ¿ por qué no pueden aceptar que las mujeres ganen más? Y como pueden ejercer poder adquisitivo, piensan que eso es equivalente a controlarlos. Les da el complejo de castraditos y se sienten menos.

-¿Por qué los hombres no aceptan públicamente que ven telenovelas? ¡Pero las ven! No se hagan. Seguro podríamos hacerles una trivia de La Gaviotita a muchos. Pero no lo pueden decir, porque de nuevo, creen que su hombría se verá amenazada. Si están tan seguros de su virilidad, ¿por qué la sienten amenazada todo el tiempo? Ya sáquense la mierda de la cabeza y díganlo, sean telenoveleros desenclosetados

Bueno, habiendo vomitado mi veneno, les invito a las chicas a que incluyan sus incoherencias masculinas favoritas y a los hombres a que intenten explicar sus comportamientos.

Que conste en actas que despotrico por ardida. He dicho.

jueves, 25 de diciembre de 2008

El hogar y la familia

La Navidad obviamente no me puede importar menos. Descubrí con los años que la relación de las expectativas era inversamente proporcional a la diversión. Es decir, a más expectativas menos diversión. Por eso, decidí dejar de pensar en las fiestas decembrinas. No espero demasiado de ellas. La Navidad por ejemplo, me parece simplemente una reunión familiar más en el año.

Este año, como muchos otros, decidí pasarlo en casa de mis abuelos. Y esta vez tomé otra decisión importante: quedarme a dormir. Hace muchos años que no lo hacía, siendo que pasé casi toda mi infancia viviendo ahí. Mi tía Alejandra también se quedó con toda su familia.

La sensación es muy rara. En efecto, hay una parte de abrigo y de hogar, pero también estoy sumamente desacostumbrada. El show de preparnos para dormir fue el inicio. Una se malacostumbra al vivir sola. Yo duermo, como, despierto, y todo lo demás cuando quiero, sin consultar ni avisar. Ayer para dormir había que inflar un colchón en el que se quedaría mi primo Diego. Por alguna extraña razón, todos teníamos sueño y cansancio desde temprano, pero en casa de mi abuela se acostumbra recoger todo el desmadre antes de irse a acostar. Claro que eso toma entre una y dos horas. Ojos de tapete, cara derretida, aguantamos vara un rato. Luego, simplemente me puse la pijama y me dormí. Sin avisar. Mi prima Daniela me dijo que estaban esperándome para acostarse y ni siquiera se dieron cuenta que yo ya llevaba un rato babeando. Ups.

Despertar, en una casa con ruido, con movimiento, es extraño. Por supuesto, que fui la última en abrir los ojos. Toda la familia estaba ya en la cocina preparando el almuerzo. Me alisé un poco al Sindrome que llevo dentro (no quería que descubrieran mi identidad maligna) y los acompañé. Luego nos dividimos las tareas de limpieza de la cocina. Todo sonaba tan distinto a mis rutinas diarias.

Hace un rato, acabé de estar. Ya se había integrado mi tía Claudia con su familia y la tía abuela Silvia. Enough! No es que esté a disgusto, pero ya es suficiente de muchedumbre. La dosis de hogar estuvo sabrosísima pero debe llegar a término en breve, para no convertirse en asfixia. Así en una cuota moderada, se puede sobrevivir con éxito a la familia. Sabe rico, se siente bien en el alma, es el caldo de pollo para la vida. Vivirnos a diario se convertiría en una pesadilla. Necesitaba este abrazo hogareño, lo admito.

La noche en realidad, la hizo Emilio, que entre otras de sus ocurrencias, nos escogió para ser sus renos (a Alejandra y a mí). Él era Santaclós y llevaba regalos al mundo. Fuimos muy maltratadas por él, nos dio latigazos y al final, nos cortó con su cuchillo de la muerte. Es una pena que no pudiera grabar el resto de sus performances. Nos divirtió horrores. Les dejo una breve muestra de su maldad en este video.

video

martes, 23 de diciembre de 2008

Mi incipiente yoguismo

Llevo un año haciendo yoga y aún no hago ni la mitad de esto, pero oh, verán, me superaré y haré contorsionismos impresionantes.



El yoga es de las mejores decisiones que he tomado en mi vida (además de usar protector solar).

lunes, 22 de diciembre de 2008

Rudo y cursi, nada más



Ayer fui con la Perfu a ver Rudo y Cursi. Germán me había dicho que era el colmo de la chuskería chafa. Yo sabía que no iría a ver una obra de arte, así que no llevaba muchas expectativas.

Yo no soy de "esas fans de Gael, que lo aman y creen que es guapísimo". La verdad es que me parece un tipo en general anodino, pero en gustos se rompen géneros. Diego Luna me parece más bien un actor mediano, sin más gloria. Lo que sí es cierto es que estos dos tíos han sabido aprovechar su fama y se han vuelto empresarios de sí mismos.

La película no tiene ningún mérito especial, excepto la de ser cumplidora. El guión es sumamente sencillo, no profundiza en nada y sólo pretende entretener. Sí hay un poco de chuskería, en efecto. La película en resumen es una anécdota chusca de dos hermanos que ingresan al muy prostituido mundo del futbol. Nada que no sepamos, nada que no hayamos escuchado antes en la prensa rosa.

Gael logra involucrarse un poco más en el personaje que Diego, que a ratos parece estar imitando a Ponchito, el personaje de Bustamente, en su afán de hablar como campesino. Y es evidente, que esta película protagonizada por otros actores menos taquilleros, no habría sido vista ni por sus familiares en un domingo en canal 5. Todo el asunto está en la mercadotecnia, como ya es común. Gael y Diego en las carteleras es un éxito garantizado de taquilla.

Es cierto que por más que asociemos a estos dos chiquillos, con ésta sólo son dos películas juntos. Tenemos tan asociados los rostros que parece que han estado juntos desde su nacimiento pero no es así. La relación de los actores en pantalla es de charolastrismo, debo decir. Muy cercano al de Y tu mamá también, que fue su primer peli juntos. Eso puede resultar algo chafa porque aún con personajes e historia tan distintos vemos la misma dinámica en pantalla. Una relación de amor-odio, rivalidad fraternal, casi cariño homosexual.

Así que no da para más pero tampoco lo promete. Si no tienen nada que hacer, véanla. Como quiera no hay nada mejor en el cine ahora.

Historias de amor y algunas hipótesis debrayadas

Lu y Ed se conocieron en una noche colonial. Sí, en una noche colonial, como lo leyeron. Es decir, eran apenas unos chiquillos inocentes. Ella lo vio entre la numerosa muchedumbre de una estudiantina que vale más no mencionar. Le gustó, se lo presentaron y ahí empezó todo. Empezaron a salir y cuando todavía ni salían de la prepa se prometieron una vida juntos. Luego se inscribieron a la misma universidad y de ahí que se volvieron inseparables. Hoy, tienen una hermosa hija y un departamento cálido y un matrimonio inmejorable. Hoy más de una década después el amor sigue ahí. Los admiro.

Historia de éxito, que le llaman. Pero a muchos de nosotros esto nos sigue pareciendo sólo un sueño. La excepción que confirma la regla de que el amor no triunfa. Y sí, todos conocemos parejas que llevan muchos años juntos. Muchas de ellas, honestamente debieron haberse divorciado antes de casarse siquiera pero hay unos pocos casos que son dignos de aplausos. Parejas que aún con tantos años siguen mirándose a los ojos como si fuera el primer día.

¿Será una especia de destino? ¿Será que se corresponden de otras vidas? ¿O será que el resto de nosotros sólo somos una bola de traumados que no alcanzan a ver el verdadero amor?

Hipótesis 1:
Hay un único ser que te corresponde en la vida, tu verdadero amor que algún día llegará.

Hipótesis 2:
No hay un único amor, sólo hay gente aferrada.

Hipótesis 3:
Si se junta piedra con coyol, como dice el refrán, pus ya se armó.

Hipótesis 4:
Hay sólo unos cuantos afortunados en el mundo que encuentran a su único amor. Los demás estamos condenados a vagar por el mundo y chocar unos contra otros.

Hipótesis 5:
Si no fuera por que seguimos tantos solteros en el mundo, la sobrepoblación sería devastadora (¿más?, sí, más). Es decir, es un mecanismo de supervivencia de la especie.

Hipótesis 6:
Todo el cuento del verdadero amor no es más que una quimera.

Hipótesis 7:
La vida no vale nada.

Hipótesis 8:
Las piedras rodando se encuentran y tú y yo algún día nos habremos de encontrar.

Hipótesis 9:
"El verdadero amor" es un invento de Televisa.

Hipótesis 10:
Vale más un buen amor, que mil costales de oro.

Me eché todas las temporadas de Sex & the city y como no era mi vida, me parecía interesantísimo todo el huracán de citas que tenían estas cuatro chicas. La mera neta es que hoy me da una weba infinita entrar otra vez a esa dinámica. Miro a mis cuatachas y reitero mi weba. Salir con un chico, ilusionarse, esperar a que te llame, pensar en qué decirle, luego verlo de nuevo, desilusionarse... Una y otra vez, hasta que te asientas con uno por un tiempo y luego... otra vez lo mismo. Qué cansancio.

Quizá por que hoy me encuentro en una etapa en la que quiero estabilidad y durabilidad. En otros tiempos cagadores de almendras me parecía divertido ser picaflor (me encanta esta palabra mojigata). Hoy me parece casi una pérdida de tiempo. Pero no hay diotra, como quien dice. A base de ensayo y error es como vamos construyendo la vida.

No hay modo de encontrar un amor (aunque no sea el "verdadero y único") si no es a base de apertura y prueba. Yo creía que ya había llegado a puerto. Ni modo, me equivoqué. Y ora, entrar a la navegación del amor me da una pereza terrible.

No queremos creernos cuentos de eternidad. Para siempre me parece mucho tiempo, decía Bunbury. "Hasta que la muerte nos separe" suena demasiado comprometedor. Necesidad closetera de solidez, expresión manifiesta de incredulidad. "Sí, claro, ya sé que nada es eterno, pero..." "Bueno, digamos que no es para toda la vida, pero sí por un buen rato de vida..." ¿Por qué no podría ser para todo lo que me reste de vida? ¿Sería eso posible?

¿Habrá amores indestructibles? ¿De qué tienen que estar hechos? (Quizá de plástico) ¿Será que el amor es de buena madera o que los participantes tienen suficientes herramientas para mantenerlo vivo? ¿Será que es sólo la conjunción de patologías y costumbres lo que los une? ¿Será que cuando te toca, te toca? ¿Y cuando no, pus no? ¿O será que simplemente debemos romper el paradigma del amor que nos rige?

¿Por qué la monogamia como parámetro del amor verdadero?, preguntaba yo hace algunos años. ¿Por qué el amor verdadero es el que dura muchos años? ¿Por qué el compromiso es el indicador del verdadero amor?

Yo hoy digo como Juanga, "no me vuelvo a enamoraaaaar..."

domingo, 14 de diciembre de 2008

Al final

Al final del año solemos hacer balances y recuentos. El periodo en realidad es totalmente arbitrario, pero es compartido. Para mí, este año ha sido bastante pedregoso, pero aquí estamos al final. Sigo viva y de pie.

Ánimas que el próximo año pasen mejores cosas. Felices fiestas a todos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Madonna sí, peeeeeeeero...

Ya sé que estoy a una semana de tardanza pero he estado muy ocupada con la hermenéutica, la teoría crítica y la filosofía de las formas simbólicas. UUUUUUUUUUTS. Pero no podía dejar de comentar, ya que pienso tanto en Madonna, lo que pienso ahora después de sus conciertos.

Primeramente debo decir que me la pasé poca madre, que sí lo disfruté mucho y bailé, brinqué y canté felizmente. Sin embargo, no dejo de reconocer las fallas. Para empezar y casi ya con eso tenemos, desafinó la mitad del concierto. ¡DESAFINÓ! ¡No mameeeeeeeees! ¡Habrase visto! En el primer concierto, pensé que habría sido un error, que quizá la contaminación le había afectado la garganta (o el cerebro) pero seguramente en el segundo concierto mejoraría. Pues no, el segundo concierto fue igual. Y perdón, no era una cosita pequeña, era garrafal. Por menos de eso en Cantando por un sueño o La Academia, le habrían otorgado un 4 de calificación. Ho-rri-ble. Gro-se-ro. No, de verdad espantoso. Ni Jolette cantaba tan feo, en serio.

Borderline, qué horror. El arreglo era rockero y la pobre mujer quería cantarla aguda como en su versión original. De entrada, esa voz juvenil ya no la tiene. Pero además, el arreglo exigía un tono más grave, hasta ronco, rasgado. Luego Heartbeat, otra vez, en un tono agudo que ya no le sale y sumamente desafinado. Yo pensaba, ¿por qué las malditas coristas no desquitan su sueldo y le ayudan? En algunas canciones mucho más coreografiadas usaba playback, que honestamente se agradecía. Cuando cantó ella, casi todo el tiempo lo hizo muy mal.

Además nos trató a todos de lazy motherfuckers. De ahí no nos bajó. Yo no sé si sea equivalente a que nos digan "cabrones" y nadie se ofende si un artista nos llama así en un concierto. Pero no me gustó su tonito. No sólo eso. Cuando pidió sugerencias al público se portó sumamente arrogante y majadera con los sujetos. Si tiene mucha rabia guardada, pues que vaya a terapia, pero ¿qué culpa tenían estos pobres cabrones? (Aquí sí aplica cabrones, nótelo, y no es ofensivo).

La primera parte del concierto es inconsistente. Prende y apaga notoriamente. Y con el pretexto de tocar la guitarra (¿desde cuándo ese es su talento?) casi se convierte en Chavela Vargas. El número gitano (¿serbio? ¿checo? ¿rumano?) a mí me gustó mucho. Esa versión de La Isla Bonita era realmente buena y los tipos son muy buenos. Y luego se sienta a tocar su guitarrita y cantar la canción menos famosa y menos buena de toda su vida. Ya sé que habrá algunos fans de Evita y que a lo mejor disfrutaron oír esa canción en concierto. A mí, me pareció muy mala elección.

La segunda parte del concierto me pareció lo mejor. Es cuando el concierto se vuelve electrónico. La versión de Like a Prayer, me pareció extraordinaria. Y desde ahí ya no se cae el ánimo.

Vero comentaba y creo que tiene razón, que hizo falta producción porque al final todo lo que concierne a pantallas de leds y videos lo hace ya casi cualquiera. Hasta Timbiriche tenía las pantallas de leds móviles tamaño persona. Sí, traía bailarines, pero fueron pocos los recursos extra: un coche de padrote, un piano...

No nos permitió encore. Una vez que ella decidió terminar, ahí se acabó. Game over. Al final, también se entiende. La mujer tiene 50 años, denle chance.

En mi balance, no me sale debiendo, pero tampoco me pasmó de asombro. Creo que el Confessions Tour por ejemplo, es mucho mejor. Comentábamos después del segundo concierto que el Confessions Tour es mucho más redondo que el Sticky & Sweet Tour. En Confessions se siente unidad temática, que no se siente en el Sticky sino hasta la segunda mitad.


Ya yéndome más lejos del tema, yo tengo un serio conflicto con el fenómeno que sucede ahora en los conciertos. La gente va a los conciertos a verlos desde sus pantallas. No lo entiendo. Porque mediatizan la experiencia, si la pueden ver con sus propios ojos. En aras de conservar, de poseer el momento y coleccionarlo como bien dijo la Ardilla, se pierden la experiencia real. De verdad, no es exageración. Vi personas que grabaron prácticamente todo el concierto. Lo vieron todo desde su blackberry. Se me hace una pendejada porque es mejor la experiencia de vida, pero también porque la verdad no hay forma de captarlo bien, no se ve ni madres y se oye de la chingada. Me parece impresionante el asunto, porque miles de personas lo hacen cada concierto. No conforme con eso, días después cenando en Sanborn's, la Ardilla y yo teníamos en la mesa de atrás un par de lerdos de esos que grabaron y lo estaban disque oyendo y viendo ahí. Hazme el rechingado favor. En fin, no comparto, como dijo Gloria Calzada.

Pero ya que alguien se tomó la molestia, nos servirá para ilustrar lo que comento.

Escuchen la versión de Borderline:


Y luego Heartbeat:


Esta persona que subió los videos, si revisan en you tube, se dedicó a grabar el concierto. En fin...No hay modo de ignorar lo espantoso que suena.

Madonna es una reina, pero creó fama y ya se echó a dormir.

sábado, 6 de diciembre de 2008

En palabras de George Michael

Aunque sea muy gay...

ONE MORE TRY

I've had enough of danger
And people on the streets
I'm looking out for angels
Just trying to find some peace
Now I think it's time
That you let me know
So if you love me
Say you love me
But if you don't just let me go...

'Cos teacher
There are things that I don't want to learn
And the last one I had
Made me cry
So I don't want to learn to
Hold you, touch you
Think that you're mine
Because it ain't no joy
For an uptown boy
Whose teacher has told him goodbye, goodbye, goodbye

When you were just a stranger
And I was at your feet
I didn't feel the danger
Now I feel the heat
That look in your eyes
Telling me no
So you think that you love me
Know that you need me
I wrote the song, I know it's wrong
Just let me go...

And teacher
There are things
That I don't want to learn
Oh the last one I had
Made me cry
So I don't want to learn to
Hold you, touch you
Think that you're mine
Because it ain't no joy
For an uptown boy
Whose teacher has told him goodbye, goodbye, goodbye

So when you say that you need me
That you'll never leave me
I know you're wrong, you're not that strong
Let me go

And teacher
There are things
That I still have to learn
But the one thing I have is my pride
Oh so I don't want to
Hold you, touch you
Think that you're mine
Because there ain't no joy
For an uptown boy
Who just isn't willing to try

I'm so cold
Inside
Maybe just one more try...