viernes, 31 de octubre de 2008

Crónica publicada

Les comparto mi alegría. Este mes (que está terminando en estos minutos) me publicaron en la revista Dónde ir una crónica. Aquí la tienen.

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Ya no separo basura

Que de un día para otro nos dicen que hay que separar la basura. Se acordarán que de pronto ya nos dio por ser muy modernos y hacer las cosas de ese modo en la Ciudad de la Esperanza. Y ahí tienes que algunos mensos responsables como yo, nos dimos a la épica tarea de separar nuestros desechos:

Mi anterior estúpido intento de hacer algo por el mundo fue en tiempos adolescentes en que me dediqué a juntar arillos destapadores de latas. Decían que si juntabas mil, le regalaban una silla de ruedas a alguien que la necesitara. Claro que nunca junté mil y nadie recibió nada, que yo sepa.

Pero ahí estaba yo, por primera vez, frente a mi basura cantando en mi cabeza We are the World. Era sumamente confuso al principio. Era obvio que plástico, papel y metal iban en el de inorgánicos y los restos de comida en orgánicos. Pero a ver, ¿dónde echar el chicle? ¿En cuál se tira una bolsa de piel? ¿y qué debe uno hacer con los condones, echar el contenido al de orgánicos y la envoltura al de inorgánicos? Estos eran mis dilemas diarios. Dónde tirar los cabellos de mi cepillo, las uñas de mis gatos y su arena. Como no podía decidirme, fui haciendo más bolsas: la de los gatos, la de los desechos orgánicos de personas, las de aluminio, las de papel y cartón, las de restos de comida putrefacta y no putrefacta.

Venía el señor de la basura muy sonriente por todas mis bolsas, me recibía todo más su propina y se iba contento por la vida. Yo me tomaba mi tiempo para explicarle cómo las había separado para que luego pudiera hacerle esa aclaración al depósito donde lo entregara. Luego pensé que sería más práctico si etiquetaba las bolsas, para que todo aquel que se cruzara con mis desechos supiera a qué correspondían. Con un plumón indeleble fui marcando todas mis categorías en sacos blancos. Soy una buena ciudadana y una buena chilanga, pensé. Ya que no puedo rescatar animales, ni donar a Greenpeace, ni adoptar un vietnamita, ésta era mi forma de hacer del mundo un lugar mejor.

Orgullosa de mi hazaña, tres meses después, le pregunté al señor basurero sobre el programa de separación de basura. Uy, me dijo, no, nicierto eso de la separación, señorita, ¿quién le dijo? ¡Pues eso dice el Gobierno del Defe! No, uy, no señorita, mire, todo lo echamos parejo al camión y luego de ahí lo vacían todo en el basurero y ahí los pepenadores se encargan, me dijo sonriendo, como siempre. ¿Y por qué no me dijo cuando separé tanta basura?, le reclamé. Ay, no señorita, qué pena, cómo la iba yo a desilusionar.

Ahora tengo un bote grande de basura en el que arrojo todo indiscriminadamente. El señor de la basura se lleva un enorme costal y su propina con la misma alegría de antes.

De amor y necesidades

Hablar de amor siempre es importante. A veces, nos perdemos en otros temas alrededor y perdemos el foco. En muchas ocasiones cuando charlamos sobre nuestras parejas, nos perdemos en anécdotas y conflictos, cuando al final lo que estamos haciendo es hablar de amor. Y claro, también hablamos de dolor, de pérdidas, de necesidades insatisfechas, de egos frustrados, de choques existenciales, de patologías complementarias, etc.,etc., etc.

Quizá es que cuando hablamos de amor, hombres y mujeres hablamos de algo distinto. Mismo tema, distinto significado. ¿Será que biológica y culturalmente entendemos conceptos distintos? Algunas de nosotras hablamos del amor públicamente. Para nosotras, el amor se cuenta, se grita a los cuatro vientos. El amor permea nuestras actividades, nos acompaña en la cotidianeidad. Para muchos hombres, el amor es un juego privado, un asunto secreto, un tema prohibido. A mí, me gusta compartir lo que siento con mis seres queridos, me gusta decir que este amor vive aquí. Pero supongo que para algunos no es necesario ni importante mencionarlo.

Nos decía a la Ardilla y a mí una "paciente" que odiaba que su novio no hablara de ella públicamente. Digo paciente, porque en nuestras Terapias de la Claridad (del espíritu o del día, lo que suceda primero), también aceptamos invitados especiales (tomen su número, hagan fila). Nos contaba, por ejemplo, que su amor no tenía fotos de ellos juntos en el Facebook, y que eso le ardía, porque sentía que no le daba el reconocimiento merecido. De ese modo, parecía un hombre soltero. Y para ella, esto era una señal de su ego carente, que buscaba alimentarse de los coqueteos de chicas ignorantes sobre su relación. Claro, que ella lo ve de otro modo. Para ella, él es su centro, y ella hace pública su relación porque es una forma de darle importancia y de establecer el territorio. Entiendo por qué le molesta: porque al final implica que no es suficientemente importante como para que la mencione; si no hay despliegue público, parece una señal de rechazo. ¿Por qué tendría que esconderlo? ¿Por qué él no habla de el amor?

Yo, personalmente, no puedo separar el amor, y en ese sentido a mi pareja, de mi vida cotidiana. Es en mis letras, es en mis actividades, es en mis sueños, en mis deseos, en mis proyectos. Escucho a otras mujeres, diciendo que es su prioridad, que es su primer pensamiento, que es su proyecto de vida. Y luego veo una telenovela, pero hey, no me descalifiquen por eso.

La historia. Y bueno, la chica de la novela es una adolescente caprichosa que desde que conoció al muchacho chicho de la telenovela gacha se empeñó en hacerlo suyo. Así que al primer beso lo llamó su novio y a la primera semana se le presentó a los papás. Por cierto, la chica le anda pintando el cuernote, pero eso no es importante para el caso. El asunto es que en el capítulo que vi, ella llega a la oficina del muchacho (hijo de tigre Zurita) a invitarlo al cine. Ella, como linda estudiante, no tiene nada mejor que hacer, pero él, responsable trabajador, sí tiene harto que resolver. Así que rechazada por el hombre, ella se enfurece. Ël le pregunta: ¿Qué quieres? Ella responde: Quiero ser tu prioridad, quiero que me dediques más tiempo, siento que no te importo. Y yo: ¡Plop! (sí, el de Condorito).

Y me quedé pensando, ¿así de ridículo se oye, como el berrinche de esta escuincla pelos de elote? Por un momento, hasta me dio vergüenza. Luego seguí pensando, quizá sea ridículo, pero es sumamente común. Es casi un must de mujer. Entonces, me pregunto, ¿Será que todas queremos lo mismo? ¿Será que todo lo que queremos es sentirnos la prioridad de nuestro hombre?

¿Por qué no nos entendemos? Les decía a mis alumnos, que finalmente, hay que aceptar que hombres y mujeres sí nos comunicamos distinto. Ese día tocábamos el tema de la conversación en términos de negocios, pero necesariamente nos pasamos al ámbito personal. Entonces, las mujeres solemos hablar en elipses, los hombres en líneas cortadas. O sea, las mujeres vamos y venimos a los temas sin terminarlos, una y otra vez; en cambio, los hombres suelen agotar un tema antes de pasar al siguiente. ¿Será por qué las mujeres somos multitarea y ellos no? ¿O es sólo una maldita costumbre? Y claro, el reclamo femenino, es "no me escuchas, no he terminado de contarte, ya no me quieres" y pancho. Y el reclamo masculino, es "al grano, ya termina un tema" y la defensa al pancho.

No quiero sonar a "Las mujeres son de Marte, los hombres son de Venus" (nunca me falta la chaketicita, ¿eh?), pero de pronto parece que sí es así. Las mujeres hablamos de sentimientos y sólo queremos empatía; los hombres... no tengo la menor idea. Siento que muchas veces, sólo queremos un ser que comprenda y apapache. No necesitamos soluciones, ni defensas, ni explicaciones. Y miren que lo dice la que defiende la racionalidad.

Hablar de amor también implica hablar de necesidades. Al final, las relaciones, desde mi punto de vista, son un juego (otra vez el juego) de dar y recibir. No se vale la Ley del embudo. Pero, ¿Cómo conciliar las necesidades de dos universos tan distintos? Cuando una chica dice "quiero ser tu prioridad", ¿qué diablos entiende el chico? ¿Cree que eso es pedirle matrimonio? ¿Entiende que eso es pedirle que sea un esclavo de la relación?

Y va de vuelta, ¿qué entendemos nosotras cuando nos dicen: "Necesito mi espacio"? ¿O "No tuve tiempo para llamarte"?¿Lo entendemos como rechazo siempre? ¿Lo entendemos justamente como no ser su prioridad?

Y no se hagan, todos hemos pasado por ahí. Perfu explica que en verdad el asunto sí tiene que ver con mujeres multitarea y hombres de una sola actividad. Cuando los hombres están trabajando, uuuy, ESTÁN TRABAJANDO. Y no otra cosa. Están en lo que están. Así que, en efecto, se les imposibilita orgánicamente pensar en algo más. Nosotras cuando estamos trabajando, uuuy,estamos pensando en el pago de la luz, en la comida de las mascotas, en la enfermedad de la tía, en el reven del fin de semana, en la uña rota, en el próximo corte de pelo, en la película que queremos ver, en el hombre al que amamos, en la amiga que tronó con el novio, y una larga lista que no terminaría en muchos párrafos.

¿Cómo, entonces, podemos pedirles que piensen como nosotras? No podemos pensar igual dos seres humanos, vaya, pero tampoco podemos pretender que podemos pensar en la misma frecuencia desde diferente género. Algunos dicen que los hombres cuando no están pensando en trabajo, piensan en sexo. ¿Será esto cierto? ¿Pensarán más en sexo que nosotras? Por cierto, me faltó eso en la lista anterior.

Digo yo que tendríamos que aspirar a ser más equilibrados. Las mujeres podríamos desarrollar el lado masculino siendo más prácticas y menos emotivas; los hombres, al revés. Eso, pensando en una generalización brutal. Sé que cada caso es particular, pero al encontrar coincidencias en los casos, no dejo de preguntarme si habrá cosas comunes a todos.

Opinen, anden.

martes, 28 de octubre de 2008

Rock Band como metáfora de la vida

Ya sé, pensarán que está bien pachecota la teoría, pero ora verán.


Creo que la vida es una serie de juegos. Wittgenstein (¡ay, Yoryis, el Witt!) hablaría de los juegos de lenguaje. Y sí, también me diría la Ardilla que las conversaciones son juegos de turnos. Jugar los juegos, eso es todo. Cada juego tiene sus propias reglas. Hay que aprenderlas para entrar en la partida. Luego, sólo se trata de divertirse en el camino.

Yo he pasado bastante en blanco con los videojuegos. Desde el atari, que jugué poco y hasta ahora con el Rock Band que verdaderamente me ha apasionado. Sí, puede ser una simple cuestión de gustos, pero descubrí que hay algo más en el asunto. La verdad es que me daba miedo. Aaaaaay, ya sé, que dirán que eso es una tontería. ¿Cómo es que uno puede tener miedo de jugar videojuegos? Pues sí, es una estupidez, pero como no sé jugar, pues me daba miedo perder. ¡Duh! Ya sé que de eso se trata, de jugar, de aprender y de perder y luego reintentar. Ah, pues será el sereno, pero a mí me daba miedo.

Cuando empecé a cantar en karaokes, no tenía menos miedo. Pero ya que me gusta cantar y no soy tan mala, pues me atreví. Y ahí tienes la primera vez que me trepé al escenario de un antro karaoke, cómo me temblaban las piernitas de pavo y cómo me sudaban las manos. Luego, el aplauso alimenta al artista. Y luego, ya no me podían quitar el micrófono ni a chingadazos.

Con ese antecedente empecé a jugar rock band cantando porque eso es lo que sé hacer aunque sea un poquito. Ya había jugado con Aarón al Guitar Hero y estaba ya un poco menos tronca. Pero ya, mi súper hit fue aprender la batería.

Inicialmente, a duras penas podía jugar en easy, y hasta ahí me sacaban, pero conforme entrené un poco más pasé a medium. Ahí estoy ahora.

Y me parece que así es la vida. Se aprende a jugar nuevos juegos. Al principio, no se puede ser experto. Uno no nace sabiendo. Hay que aprender y hay que entrenar. Se trata primero de vencer el miedo y atreverse. Luego, uno empieza a jugar en la modalidad sencilla y conforme pasa el tiempo, uno puede acceder a niveles más complicados. A veces, dan ganas de jugar en un menor nivel, sólo para descansar del reto. Luego, uno regresa a la dificultad para mejorar. Uno puede quedarse toda la vida jugando en algún nivel, si así se decide, o puedes incrementar tu pericia para acceder a lo siguiente.

Todo el asunto está en divertirse haciéndolo. Es una dualidad curiosa entre tomárselo en serio y no. Tomarlo como un reto, como una manera de crecer, como una meta, es tomárselo en serio. Darle menos importancia, reír mientras aprendes, liberarse del miedo y la vergüenza, eso es dejar de tomárselo en serio.

¿Y qué tal si nuestra relaciones sociales, nuestras conversaciones, nuestros trabajos, nuestras decisiones, se parecen a jugar rock band?

domingo, 12 de octubre de 2008

Y volver

Volver, vooooolveeeeeer, a tus brazos otra vez...

Volver y no regresar. Recuperar sin repetir. Definir para entender. Comprender para negociar. Comprometer para ser libres. Jugar para ser felices.

Creo en el amor, he dicho. Creo en los pactos. Creo en la fuerza interior. Creo sin razones.

Bienvenido, de nuevo, Red. ¡Bingo una vez más!

miércoles, 8 de octubre de 2008

Jugando con Midori

Órale, va, responderé al llamado de la maniweidad con Midori. luego se pone chistoso esto de las listas. No invitaré a nadie pa' no comprometerlos, pero si alguien lo quiere hacer, pos avísenme para ir a chismear.

1.- Poner las reglas en el blog. 2.- Compartir seis cosas que me gustan y seis que no. 3.- Elegir seis personas al final y poner los enlaces a sus blogs. 4.- Avisar a estas personas dejando un comentario en sus blogs.

ME GUSTA:

1. El piojis en la cabeza y las coskis en los brazos y la espalda
2. Besuquear a mi señor y la gustola (chiste para Ardilla y Kike)
3. Dormir mucho y con mis gatos
4. El resuello que hace la gente cuando habla con un suspiro para adentro
5. 31 Minutos
6. Platicar y escribir

NO ME GUSTA:

1. La agresividad y la violencia
2. El wasabe, la pancita y las tripas
3. Los intereses bancarios
4. La gente wanabí
5. Las películas de terror, horror, gore y lo que se le parezca
6. El reggaeton


Sale, pues, ¿quién se anima?

martes, 7 de octubre de 2008

Una respuesta sobre la moral

Mister Caldelasaurus (que por cierto ha decidido dejar de escribir por el momento) manda una respuesta muy interesante al tema anterior. Es del programa Redes, que pasa por televisión española y en México por el canal de TVUNAM. Sumamente interesante el estudio sobre la moral innata.

Aquí tienen el video. Ahí mismo pueden ver las otras tres partes del programa.
Gracias Caldelasaurus.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Mecanismos de supervivencia

¿Y qué tal si la humanidad está desarrollando un gen maligno que le hace destruir a su propia especie justamente para preservarla? Parecido al suicidio de los lemures.

Un finlandés mató a 10 de sus compañeros. Segundo caso en el mismo país. Pero no es más que uno más de los casos de gente enloquecida que de pronto odia a la humanidad y decide exterminar aunque sea a una pequeña parte de ella.

¿Cómo entender las olas de violencia más allá de una guerra? La guerra, se ha dicho por ahí, es un mecanismo de regulación de la especie. Ahora a falta de grandes guerras, grandes (y numerosos) criminales. Y no sólo hablo de los grandes capos, o de los secuestradores que salen en las noticias. Hablo de la perversión que nutre al cine snuff, de la maldad en la tortura, del asesinato de civiles, de los adolescentes con pistolas, de la Mataviejitas.

¿Se podrá en algún momento determinar el gen que hace a un psicópata? ¿Podremos regular a estos seres o deberíamos exterminarlos? ¿Y si los exterminamos, no pondremos a la especie en peligro? ¿Y si es justamente la especie la que ha puesto en peligro a la tierra, no valdría la pena su autodestrucción?

Habrá quien defienda a la humanidad a ultranza, algunos con el argumento de nuestra supuesto superioridad y potencialidad de cambio y superación. Yo a veces, creo que mejor deberíamos perecer como especie.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Revolución

Como ando en mi etapa de actualizaciones en tecnología, es indispensable compartir material obtenido con ella. Algo, digamos, no tan pretencioso y ya bastante común: las fotos de celular.

En realidad, esto viene a que hoy en el metro me encontré con algo interesante. En la estación Zapata hay una exposición sobre el centenario de la Revolución Mexicana (por cierto, qué adecuada elección del lugar). El ánimo de los carteles, sin embargo, no es ni triunfalista ni patriotero. Por el contrario, me sorprendí gratamente por encontrar una visión más bien crítica y hasta satírica.

Gracias a mi amigo Rodrigo (el de Grillavisión) supe del libro de Macario Schettino, "Cien años de confusión, México en el siglo XX". Comienza el libro diciendo lo siguiente: "El siglo XX en México es el siglo de la Revolución Mexicana. Pero éste es un concepto, no un hecho histórico. La Revolución que marca el siglo en nuestro país nunca existió. La Revolución Mexicana sobre la que se funda el régimen político que gobernó el país desde 1938 y por casi cincuenta años, y que sigue muy dentro del alma de los mexicanos, es una construcción cultural que sin duda toma los hechos históricos y les da un sentido, pero que no se corresponde con ellos. La Revolución Mexicana es producto del Cardenismo". La idea es que la Revolución es más bien un constructo discursivo para darle sentido a revueltas sin relación y que legitiman un sistema político.

Así que, la Revolución Mexicana como la conocemos en los libros de la SEP, no es más que otra de nuestras mentiras históricas.

Les dejo las fotos de los carteles que más me gustaron. Si pueden dense una vuelta para que los vean. Están bastante interesantes las propuestas gráficas y también las tarjetas de identificación, que tienen información "chistosa" sobre los creadores.


Hasta arriba que no se alcanza a ver, por la resolución y por el lampareo de los cristales, dice: "Antes de celebrar, permita reivindicar"



Esta segunda foto, como verán, es un modelo para armar. ¡Aplausos! Abajo, dice: También disponibles Pancho Villa y La Adelita.


OTRAS COSAS

Nomás aprovechando la vuelta les comparto otras capturas hechas del celular de la Ardilla y que amablemente compartió conmigo.

No me pregunten dónde tomó esto, pero está genial el Salinas diablillo. No se lo pierdan.


Luego están los acercamientos a mis criaturitas felinas. Primero el Babas y luego la Inchi.




Son tan hermosos. (Prrrrr)

jueves, 11 de septiembre de 2008

No paro de actualizarme

La primera gran noticia es que he incluido unas nuevas opciones dentro de este blog. Ahora puedes encontrar una forma de suscribirte con tu correo electrónico, que es mucho más fácil que con las otras opciones que tenía habilitadas. Ahora incluí Feed Burner que te permite ingresar tu correo y luego de manera muy sencilla te enviará una confirmación de suscripción a tu bandeja de entrada. Me anduve peleando un rato para entenderle, pero lo logré. En realidad es muy fácil. Les paso el tipo por si a alguien le sirve. Necesitas registrarte en Feed Burner. Darás de alta tu blog. Ahí te va guiando y ya que tiene ligas directas con blogger, te guía para que realices los cambios en tu diseño de página. Debes elegir la opción de Publicize y ahí te da los íconos y el formulario para correo para que los ingreses. Es muy sencillo, de verdad. Espero que sirva por si alguien me hace el gran honor de seguirle la pista a este espacio de expresión.


TORRENT PARTE 2

Conseguí bajar mi primera película de torrent. No sólo eso, sino que conseguí ponerle subtítulos y hacerlos correr. Por cierto, esto de conseguir buenos subtítulos, sobre todo bien sincronizados fue una tarea ardua. Espero que no sea así con todas las pelis. En el camino tuve que descargar e instalar algunos componentes necesarios para correr los archivos .avi y el audio.

Veremos si puedo hacer más descargas. Para los que no saben nada del asunto, les platico un poco. Primero, tienes que descargar algún programa de torrent; yo bajé el bit torrent, que es como tipo el Limewire. Luego tienes que buscar en las páginas un pequeño archivo, que se conoce como fichero, que te da la dirección de la que se descargará lo que estés buscando. Ese archivo lo abres en el programa y de ahí empieza a descargar. Dependiendo de tu ancho de banda y del tamaño del archivo deberás esperar más o menos tiempo. Digamos que una noche entera será el promedio para una película. Si quieres saber más sobre el funcionamiento del protocolo torrent, puedes encontrar una buena explicación en Wikipedia.

Los componentes que tuve que instalar son:
Xvid codec
A52Codec 1.7.6
Perian 1.1

Todos estos componentes son gratuitos y los puedes descargar fácilmente. No les pongo la dirección porque es de mac. Mejor que cada quien busque según su propio OS.

Las páginas que he utilizado para buscar son:
http://www.torrentz.com/
http://www.torrentreactor.net/

http://thepiratebay.org/


Para buscar subtítulos:
http://subtitles.images.o2.cz/
http://www.divxsubtitles.net/page_subtitles.php

http://subscene.com/

Para sincronizar los subtítulos con la peli, necesitas ponerle exactamente el mismo nombre a los dos archivos. EXACTO, con mayúsculas, guiones o lo que tenga. Cuando pongas a correr la película, inmediatamente el reproductor lo reconoce. Pon todo en la misma carpeta y de preferencia que se llame igual a los archivos (aunque no es indispensable).

Si quieres ver un blog que explica más cosas, te dejo este link con los mejores buscadores para torrent.
Este compa tiene otras entradas explicatorias que puedes consultar. Si sabes inglés; y si no, pues no.


TABLETA GRÁFICA

Después de la compra de mi nueva lap (Sí, Macbook, sí), me hacía falta alguna onda con la que poder moverme. El pad de la compu no es cómodo para hacer diseño. Así que ya me compré mi tableta gráfica. Se las muestro:


Al principio, sí cuesta un poco acostumbrarse a la plumilla, pero está bastante interesante trabajar con ella. Cuando ya de plano, me entra la polio, pues le sigo con el mouse que ya conocemos de tantos años.

LAST FM

Y pos ya entrada en gastos, también ya instalé el software de Last Fm. Ya me lo habían recomendado mucho y ya lo había instalado en la compu anterior, pero por fin, ahora tengo la versión más nueva en mi nueva compu. Yo, que era gran fan de Pandora.com, me congratulo que ahora exista este programa. Pandora nos cerró las puertas por restricciones de derechos de autor en Estados Unidos y yo lloraba por los rincones todo este tiempo.

Last Fm te permite crear estaciones como lo hacía Pandora. Las estaciones se crean con alguna preferencia que señales, un artista, una canción o un género y programa con ello el mismo estilo de música. Es también una red social en la que puedes incluir a tus amigos y escuchar su música o compartirles estaciones. Cuenta con una gran base de datos, así que creo que no te va a decepcionar sin importar la música que te guste. Si además, tienes una banda o cantas como un jilguerillo y quieres compartirnos tu talento, aquí puedes subir tu propia música.


Bueno, estas son mis actualizaciones. Espero que los tips y recomendaciones les sirvan.

martes, 9 de septiembre de 2008

Compromiso

¿Acepta usted?

El tema me ha venido dando vueltas la última semana. Lo puse sobre la mesa en una cena con cuernitos de El Globo con mi tía Silvia y luego volví a platicarlo hoy con mi amiwis Midori. Por lo pronto, llego a la conclusión previa de que los hombres y las mujeres, además de ser respectivamente de Marte y de Venus, entendemos algo muy distinto con esa palabra.

Soltaba yo la siguiente hipótesis. Por como hemos sido educados, los hombres están dedicados a la conquista y las mujeres a la conservación. Los chicos deben luchar para obtener a la chica; las chicas deben luchar por mantener al chico. Entonces, los queridos hombres acaban su chamba cuando logran cazar a la sujeta. Las mujeres empiezan ahí su labor.

Una de las quejas que he escuchado continuamente en nosotras, lo que callamos las mujeres, es que los hombres dan por sentada la relación muy rápidamente. Decimos que luego ya no se ocupan de "regar la plantita" porque creen que ya se la ganaron. Para nosotras son importantes los detalles cotidianos.

Pero momento, ¿no será que también las mujeres seguimos creyendo en príncipes azules? ¿Al final, queremos ser rescatadas, como preguntaba un día la mismísima Carrie en Sex & the city? Quizá. ¿Qué estamos entendiendo por compromiso?

Cuando yo hablo de compromiso lo que entiendo es un acuerdo implícito en que dos partes deciden voluntariamente generar pactos que cumplirán. Entiendo por compromiso dos personas que se ocupan una de la otra y que están dispuestas a la negociación constante. El compromiso, a mi modo de ver, no es simplemente para la faceta de pareja. Tenemos compromisos en todas nuestras relaciones. Nos comprometemos con nuestro trabajo, con nuestros ideales, con nuestros amigos, con nuestros familiares. Según lo entiendo, viene de la convicción y de la voluntad de querer construir una relación donde ambas partes obtengan beneficios. Cuando yo hablo de compromiso hablo del sentimiento profundo de estar enlazado con otra persona y de las ganas de cumplir con los acuerdos.

¿Qué entiende el sexo opuesto por compromiso? Por lo que he venido escuchando para los hombres hoy, compromiso es equivalente a un grillete. Es una obligación esclavizante que les demanda algo que no quieren cumplir. Mencionar la palabra les hace temblar y vomitar.

Dicen también que nuestra generación, en general, es más reacia al compromiso. Pero yo sigo escuchando a las mujeres quejándose de la carencia de éste en sus relaciones y a los hombres lloriqueando por el exceso de éste en las suyas. Pos akelachingada. ¿Tons en qué quedamos?

¿En qué modo las mujeres modernas, seguimos siendo sumamente conservadoras? ¿En qué sentido los hombres que no han querido cambiar están mucho más vanguardistas que nosotras? ¿O será que por fin las mujeres les concedemos lo que siempre quisieron: no comprometerse? Antes no les quedaba de otra. Si querían a la mujer, la tenían que apalabrar con anillo de compromiso de por medio. Pero de un tiempo a la fecha, las mujeres nos dijimos liberadas. Decimos que queremos libertad pero al final les seguimos exigiendo que nos paguen las cuentas y nos prometan matrimonio. ¿Otra vez, tons en qué quedamos?

¿Qué estamos entendiendo por compromiso? ¿En qué parte de la codificación y decodificación estamos fallando? Me parece que sí estamos hablando idiomas distintos. El compromiso se está pareciendo mucho al sacrificio y somos ahora cada vez menos propensos a eso. Yo creo que el sacrificio, si implica una obligación, algo forzado, que se vuelve doloroso y poco deseable. Confío en que los seres humanos deberíamos ser más libres y que ello implica ser también más conscientes. Para saber hasta dónde dar sin que duela, contradiciendo a la Madre Teresa. Si das y te duele, ya no está divertido. (Sin albur)

¿De dónde podemos sacar modelos nuevos para relacionarnos de nuevas maneras si hemos sido educados en los viejos paradigmas? A las mujeres contemporáneas nos enseñaron que no debemos depender de un hombre. Para eso tenemos una licenciatura y un trabajo que nos permita mantenernos a nosotras mismas (y en su caso a las criaturas). Pero al final, seguimos deseando tener un macho al lado. Las mujeres de antes pagaban altos costos emocionales para conservar a sus maridos (infideidades, abuso, maltrato, carencias, humillación). Las mujeres modernas pagan altos costos económicos y emocionales con tal de tener un señor a su lado. Como ahora ya tienen poder adquisitivo entonces también sostienen las casas con su dinero y hacen eso y más con tal de no perder a su hombre.

¿Dónde está ahí el compromiso? ¿Quién sostiene el compromiso en esa relación que a todas luces está sumamente desequilibrada? Mujeres fuertes para hombres huidizos. Mujeres comprometidas para hombres desapegados. Mujeres aparentemente liberadas que sueñan con ser domesticadas.

El matrimonio es uno de los grandes paradigmas del compromiso que creo que debemos replantear con urgencia. Como contrato debe solventar un acuerdo entre las partes que sea benéfico para ambas. Legalmente protege a ambos en casos específicos. Pero en su dimensión simbólica de entrada, ya no representa el "para siempre" de antes. Ahora sabemos que el matrimonio acaba en divorcio. ¿Cómo resignificar un compromiso? Comprometerse no creo que esté pasado de moda, pero debemos reasignarle significado para nosotros.

Le decía a Midori que en mi próxima relación quiero ser más compañera que novia. Dejar de ser la novia implica dejar los paradigmas típicos, las exigencias comunes. ¿Pero cómo? ¿De dónde tomar el ejemplo? ¿Cómo defender los espacios de soltería adquiriendo un compromiso del corazón con una pareja? ¿Hasta dónde llegan los límites entre ser libres y valerse madres? ¿Dónde está la frontera entre ser compañeros o ser "free"?

Seguiré cavilando al respecto. Si encuentro respuestas, no se las diré.

Si ustedes las saben, sí compártanlas, no sean culerillos.