miércoles, 21 de enero de 2009

Audios del inframundo

El inconciente: Tú crees que tienes la culpa de todo. ¿De dónde sacas eso?
El culpable: Mi madre me lo inculcó.
El inconciente: ¿Lo ves? Al menos, no eres culpable de eso.

________________

La amiga: Necesito decirte algo pero antes... ¿Sigues enamorada de tu ex esposo?
La divorciada: ¿Porque lo preguntas?
La amiga: Porque yo sí...
________________

La niña de los ojos cafés: ¿Cómo se ve el mundo desde unos ojos azules?
La niña de los ojos azules: Cristalino como tu estupidez.

________________

La solterona: Me siento tan sola
La prostituta: Me siento tan sola
La madre: Me siento tan sola
La esposa: Me siento tan sola
La Iglesia: Me siento tan sola

_________________

El gato cabezón: Tengo miedo
La gata gris con blanco: ¿Fue algo que dije?
(El gato cabezón hace mutis despavorido. La gata se lame la sangre de su pata izquierda)

_________________

La necesitada: ¿Me amarás para siempre?
El ciego: Ya veremos

_________________


La barba: Te extraño
La ceja: Lo nuestro es sólo un anhelo

_________________

La conciencia dormida: Sólo quiero quedarme así
La almohada: Me pesas tanto

_________________

La madre lagarto: ¡No me escuchas!
El hijo cocodrilo: ¡Ya cállate, madre, que estoy viendo el futbol!

_________________

Los 7 Samurai: Son tantos años de tradición, que se parecen a 4 horas en el cine.

_________________

El pretencioso: Sólo apretando las nalgas evito el ridículo.
El burlón: ¡Te ves tan ridículo haciéndolo!

_________________

El silencio: Necesito decir tantas cosas
La voz: Necesito callar tantas cosas
La emoción: Necesito entender tantas cosas
La razón: Necesito sentir tantas cosas

_________________

La cabra que se fue al Monte pero de Piedad: ¿Alguien sabe quien fue el loco que me empeñó?

_________________

El pretendiente: A mí me gustan las mujeres liberales.
La pretendida: ¿Te refieres a teoría política?
El pretendiente: (después de reír a carcajadas) No, me refiero a sexo sin compromisos.

_________________

El amor: ¡Vete, no quiero verte más!
La sinceridad: No eres tú, soy yo
El amor: ¡Me estás matando!
La sinceridad: Si me voy, enloquecerás.
El amor: Lo prefiero
(La sinceridad sale de escena. Se convierte en serial killer. El amor se arranca los ojos de desesperación. Se suicida días después en un hospital psiquiátrico)

2 comentarios:

El último sobrenombre que uso dijo...

.

Distinto, sí.

Desagradable, no.

Debo decir que el primero me recordó mucho a una fotografía tomada en una manifestación de apostasía masiva en Santiago de Chile. Foto aquí. Y el de los gatos no lo entiendo...

De ahí en fuera: divertidos, muy divertidos.

.

t de tana a de ana n de na y a de a dijo...

¡bravo, bravo, falasexy por empacar esta vida a manera de literatura en empaquitos de muestra gratis que le contienen indistintamente cianuro o chamoy!

al menos tienes la garantía de que la materia prima seguirá brotando del mismo lugar de donde salen a la venta los productos.

amor!!!